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Entrenamiento científico: En altitud o a nivel del mar...
El
entrenamiento en altitudes elevadas induce a la hipoxia
Como culturistas, es probable que se regulen los
alimentos ingeridos, los suplementos que se toman y el líquido consumido, ¿pero
qué sucede con el aire que se respira? Los atletas de resistencia llevan años
entrenando en altitudes elevadas en un esfuerzo para conseguir el punto que les
permita obtener la victoria, y ahora los investigadores están empezando a
estudiar si el entrenamiento de altitud también podría afectar a nuestros
esfuerzos para ganar músculo. Vamos a echar una ojeada a lo que los científicos
están descubriendo.
Respiración Intensa
El entrenamiento en altitudes elevadas induce a la hipoxia, una condición
producida cuando existe una disponibilidad inadecuada de oxígeno por parte de
los tejidos corporales. Las montañas y otras localidades de elevada altitud
conducen a ese tipo de condición porque a medida que subimos de altura, se
reducen la presión del aire y la cantidad de oxígeno en sangre. Como resultado,
se envía menos oxígeno a los músculos y aparece antes la fatiga.El incremento de la fatiga es sólo un efecto temporal; en unas cuantas semanas
el cuerpo se adapta. Probablemente la adaptación más significativa es la
emisión de la hormona eritropoyetina (EPO) a cargo de los riñones, lo que a su
vez estimula la producción de células rojas.
Estas células extra transportan a los músculos sangre
rica en oxígeno y les entregan energía adecuada para el ejercicio. Sin embargo,
esos glóbulos rojos adicionales sólo modifican parcialmente la falta de oxígeno
del aire.
Otro cambio fisiológico es un incremento de las
enzimas y porciones de las células que extraen oxígeno de la sangre y lo
utilizan para producir energía. Este cambio equipa mejor a las células para
trabajar en un entorno de oxígeno disminuido.
¿Qué sucede cuando bajamos
desde las montañas hasta el nivel del mar?
¿Consiguen esos glóbulos
rojos y enzimas extra supercargar los músculos incluso con más oxígeno que lo
normal, y nos permiten entrenar más tiempo, más rápido y más fuerte? Quizás, pero puede haber una manera más idónea.
Recientemente, investigadores y entrenadores se reunieron para un simposio de
tres días sobre entrenamiento de altitud e investigación en el High-Altitude
Training Complex en la Northern Arizona Uníversíty, en Flagstaff. Entre las numerosas
presentaciones, B.D Levine y i. Stray Gundersen abogaron por un nuevo modelo de
entrenamiento de altitud llamado "Vive arriba, entrena abajo".
Tradicionalmente, se utilizó una sistemática de
"Vive arriba, entrena abajo", donde los atletas vivirían y
entrenarían en altitudes elevadas (aproximadamente 2500-3000 metros) durante un
período y luego regresarían a nivel del mar para competir.
Aunque este modelo clásico ha demostrado resultar
beneficioso para ciertos atletas de resistencia, sobre todo keniatas que viven
y entrenan en altitudes elevadas, los científicos siguen sin determinar si es
efectivo para todos.
Entrenar en altitudes elevadas tiene sus desventajas. Como la falta de oxígeno
del aire de las alturas dificulta entrenar intensamente, al menos en
comparación con el trabajo efectuado a nivel del mar, esto puede guiar
potencialmente al desentrenamiento y minimizar los efectos beneficiosos de la
exposición a la altura.
De hecho, una teoría es la de que se produce una
pérdida de poder aerobio máximo del 3,2% cada 305 metros de ascensión por
encima de los 1500-1600 metros debido a que se compromete la intensidad del
entrenamiento. Cuando un atleta regresa para competir a nivel del mar,
dependiendo del equilibrio entre la adaptación de la altitud y el
desentrenamiento, puede hacerlo mejor o peor que antes.
El modelo de "Vive arriba, entrena abajo"
puede resolver el problema haciendo que el atleta entrene intensamente a nivel
del mar -donde los niveles de oxígeno favorecen más el entrenamiento intenso- y
regresa a las alturas para seguir su vida.
La prueba está en la investigación
De hecho, un
estudio descubrió que vivir en alto y entrenar en bajo favorecía el rendimiento
en resistencia de un 2 a un 3%. Aunque esto pueda parecer mínimo, para los
atletas competitivos una pequeña diferencia en el rendimiento puede suponer
conseguir una medalla o llorar sobre los hombros de un entrenador.
La conexión del musculoSon muy pocos los estudios que han examinado los efectos del entrenamiento de
altura sobre los atletas de fuerza o sea, individuos cuyos entrenamientos son
predominantemente anaerobios (sin oxígeno). Las superseries y las series
descendentes pueden dejarnos sin aliento, pero no se consideran aerobias.
Un experimento llevado a cabo en la estación italiana de investigación Ev-K2 en
los himalayas nepaleses (5050 metros), comprobó los efectos de las condiciones
hipóxicas y nor-móxicas (nivel del mar) sobre el entrenamiento de fuerza y el
tamaño muscular.
Cinco hombres entrenaron la fuerza durante un mes en
altitud, y ocho meses más tarde, entrenaron con las mismas cargas a nivel del
mar. Aunque los resultados mostraron que no se producía desgaste muscular en
las alturas, el tejido muscular no aumentaba tanto de fuerza y de tamaño como
cuando se entrenaba a nivel del mar.
Los investigadores sospecharon que este efecto lo
producía una depresión directa de la síntesis proteica y/o los descensos en las
cantidades circulantes de testosterona.
Otros estudios han hecho notar que el entrenamiento anaerobio incluso a
altitudes más elevadas (más de 5500 metros) es catabólico y puede acabar
resultando en desgaste muscular.
El mensaje de "Vive arriba, entrena abajo"
puede ser útil para los atletas de resistencia pero es el peor enemigo del
culturista en términos de fuerza y tamaño muscular. Sin embargo, el modelo de
"Vive arriba, entrena abajo" puede beneficiar al culturista.
No sólo vivir en alturas favorece el rendimiento de
resistencia mediante el incremento del aporte de oxígeno a los músculos, sino
que éstos son capaces de absorber mejor el exceso de ácido. La formación de
acidez recorta la intensidad del entrenamiento, y de hecho, el dolor puede
impedir que un levantador siga con sus ejercicios.
Quizás pudiéramos observar beneficios entre series: la
mejora del sistema aerobio de energía puede acelerar la recuperación muscular
de ATP y CP y la eliminación de los lactatos. Aunque esto sólo resulte
especulativo, se ha verificado en estudios de investigación que implican a
otros atletas anaerobios, como ciclistas de pista y "sprinter".
Utilizar el entrenamiento de altitud puede tener un lugar dentro del
culturismo, pero ahora mismo, se necesita investigar más para determinar si
existen beneficios sustanciales y si éstos pueden superar los costos. Hasta
entonces, una dieta adecuada, el entrenamiento consistente y el descanso idóneo
son medios excelentes para potenciar la fuerza y el crecimiento muscular.
En el software para gimnasios IntelliGym, y en el programa para entrenadores personales IntelliTrainer, podras llevar un record personal de los avances que obtienes en cada altitud.
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