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¿Cuánto Monohidrato de Creatina?
Desde su descubrimiento el monohidrato de creatina ha
sido utilizado basándose en sus propiedades ergogénicas sobre el organismo
humano, desde el ámbito del rendimiento deportivo, hasta los practicantes de
actividad física de forma recreativa.
Historia de la creatina
En 1832, la Creatina, una molécula de nitrógeno, fue
identificada en carnes por el científico francés Chevreul. Más tarde, en 1847,
Lieberg concluyó que la acumulación de Creatina en el cuerpo está directamente involucrada en la producción de
trabajo muscular.
La investigación de la suplementación con Creatina
comienza alrededor del 1900 usando Creatina extractada de las carnes, además en
1923 los científicos descubrieron que el cuerpo humano promedio contiene más de
100 gramos de creatina.
¿Qué es la creatina?
La creatina es un compuesto orgánico derivado de los
aminoácidos y muy similar a ellos en cuanto a estructura molecular.
La creatina también conocida como ácido metil-guanidín
acético es un compuesto nitrogenado natural muy similar a los aminoácidos que
se combina con fosfato originando fosfocreatina.
Se sintetiza de forma endógena en el hígado, en el páncreas y en los riñones a
partir de los aminoácidos arginina, glicina y metionina, de forma exógena
la podemos encontrar en la carne, especialmente pescados y en vegetales aunque
en menor medida.
La principal función de la creatina es la de ser un precursor energético, es
decir, posee la capacidad de resintetizar trifosfato de adenosina (ATP) de una
forma muy rápida, por ello la mayor parte de la cretina se encuentra en la
musculatura esquelética (de 90 a 95%) estando dos tercios del 5% restante de
forma libre y un último tercio asociado a un fosfato creando la fosfocreatina.
Las necesidades de creatina en el organismo humano se
situaría en aproximadamente una cantidad total de 2 gramos de creatina diarios,
de los cuales el 50% es sintetizado por el propio organismo mientras que el
otro 50% debe ser aportado a través de la dieta.
El uso de creatina por los atletas
Se rumora que los atletas en Bulgaria y la antigua Unión
Soviética han usado la creatina desde finales de los 70, aunque puede ser
cierto, el primer caso documentado es de los juegos olímpicos de 1992 en
Barcelona, España.
Después de las 1992 Olimpiadas en Barcelona, la creatina
recibió la gran atención de los medios de comunicación cuando fue descubierto
que un gran número de los atletas lo habían utilizado como suplemento.
En ese mismo año divulgaron que la medalla de oro
de los 100, Linford Christie, la había utilizado como suplemento dietético
antes de las Olimpiadas, mientras que un artículo que aparecía en la
publicación mensual del Bodybuilding etiquetó la victoria de los 400 metros fue
producto del uso de la creatina.
Después de la atención de los medios de comunicación
generada en 1992, se prohibió el uso de la creatina como suplemento.
¿Cómo utilizar la creatina?
Hay varias formas para utilizarla, aunque la más común es
tomarla en un periodo de carga, por lo general
dura 5 días, se toman 20 gramos al día divididos en 4 dosis.
Después de este periodo de carga se recomienda
ingerir 5 gramos para mantener a las células musculares saturadas de creatina.
Puedes tomar estos 5 gramos después de entrenar y los días que no entrenes en
cualquier bebida.
Algunas recomendaciones acerca de la creatina
Se ha sugerido que el pico de creatina se alcanza pasado
una hora de su ingesta.
Tradicionalmente se han prescrito una fase inicial o de carga, donde se
administraban de 20 a 25 gr de monohidrato de creatina en cinco tomas diarias,
siguiendo este protocolo durante de 5 a 7 días. Tras esta fase, comenzaría la
fase de mantenimiento, donde se reduce la toma a dos dosis diarias de 5 gramos
(preferiblemente antes y después de entrenar).
Actualmente existen otra propuesta, la administración de la sustancia en función del peso del sujeto
recomendándose en el periodo de carga 0.3 gr por kilo de peso, pudiéndose
administrar en 5 dosis y en la fase de mantenimiento se aconsejan 0.03 por kilo
de peso.
Se recomienda que la se combine con zumo o con bebidas
que contengas hidratos de carbono proponiendo que el combinado esté a una
temperatura de aproximadamente 19 grados, lo cual favorecerá su absorción.
Debido a la retención de líquidos, principalmente los
primeros días, se aconseja beber en abundancia para evitar la deshidratación,
principalmente durante el ejercicio. |
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