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La Testosterona "Su verdad"
Miles de usuarios, la mayor parte de las veces sin un
control médico, deciden utilizar esta hormona o sus derivados por las
propiedades anabólicas de la misma dando por sentado que serán múltiples los
beneficios que obtendrán y mínimos los riesgos que padecerán.
La aceleración del crecimiento muscular, el
incremento de la maduración ósea, la mejora de la capacidad de recuperación
entre sesiones son algunos de los principales
motivos que llevan a estos usuarios a utilizar este tipo de suplementación sin
ser conscientes de los múltiples problemas que del uso de la misma se pueden
derivar.
En los gimnasios se admite abiertamente sólo el uso de
compuestos vitamínicos, sustancias medicinales naturales e incluso de
precursores de la testosterona que supuestamente estimulan la producción de
esta hormona en el organismo (son los actualmente llamados "culturistas
naturales", que usan productos como el WPR10, WPP11, GP01, TEST RF 05, que como se ha dicho, lo único que hacen es aumentar la actividad de
nuestra propia testosterona sin introducir más cantidad en nuestro organismo).
A pesar de todo, por todos es sabido que por desgracia
también se utilizan anabólicos hormonales sin control fomentados por varias
tiendas especializadas e incluso por internet a través de algunas páginas que llegan a ofrecer testosterona pura
en 48 horas.
Cuando un culturista o usuario introduce en su cuerpo por
primera vez anabolizantes hormonales observa un notable progreso ya que momentáneamente el organismo se encuentra con un
superávit de esta sustancia.
Sin embargo, al cabo de un tiempo de uso éstas dejan de
actuar de la misma manera, principalmente debido al cese de producción de las propias hormonas
endógenas, que desaparecen, a la vez que por la regulación a la
baja en los receptores androgenicos.
A partir de ahí para seguir experimentando mejoras se verá obligado a elevar
continuamente la administración exógena de hormonas, con el riesgo que esa
dinámica comporta.
Además, hay que subrayar el hecho de que cada
hormona está interrelacionada con otras y un aumento o descenso en sus niveles
siempre repercute en el equilibrio general.
Cuando una hormona aumenta su presencia en el organismo
de forma natural, ésta activa a su vez ciertos mecanismos que regulan y
equilibran los otros factores involucrados.
Por el contrario, cuando el aumento es de forma exógena
ésta escapa a su control y no puede de ninguna forma ajustar y equilibrar los
otros parámetros relacionados.
La testosterona usada en gimnasios de manera clandestina casi nunca se
encuentra en forma pura, ya que casi siempre está mezclada con otros
componentes.
El propósito de estos componentes llamados esteres, es evitar un súbito
aumento del nivel de esta hormona en el organismo, los esteres permiten que la
testosterona sea absorbida en lapsos de tiempo y no de golpe, evitando así el superávit exógeno ya mencionado.
Encontramos en el mercado varias formas de testosterona: testosterona propionato, Enanthate, Sustanon…. que varían en la velocidad de alcance del sistema sosteniendo que cuanto
más rápido actúa una testosterona, mayores efectos se experimentarán.
El objetivo es encontrar una testosterona que no golpee
el sistema rápido, porque es rápidamente convertida en estrógeno, y que no
actúe a tan largo plazo, por lo que sería difícil de controlar.
Los esteroides anabólicos se toman por vía oral o se
inyectan, y los deportistas suelen tomarlos en ciclos de semanas o meses, más
bien que continuamente, en patrones llamados de uso cíclico.
Esto consiste en tomar varias dosis de esteroides en un
período determinado, descansar un tiempo, y comenzar de nuevo.
La combinación de diferentes clases de esteroides por parte de los usuarios es
una práctica habitual que tiene como objetivo maximizar su eficacia y, al mismo
tiempo, minimizar sus efectos desfavorables. Este proceso se conoce como
amontonamiento ("stacking").
Consultando múltiples revistas y páginas webs, podemos constatar cómo son
múltiples los sitios en los que se promueve el uso de dicha sustancia a través
de estudios minuciosos que combinan a
la perfección dosis de uso, periodos de descanso, sustancias inhibidoras de
efectos, tipos más adecuados… en definitiva, vemos
como el uso de anabolizantes se ha convertido en un negocio "ilegal" que se aprovecha de las personas sin el
adecuado conocimiento y que les dirige hacia un camino lleno de problemas
futuros para su salud.
En la actualidad algunas estadísticas llegan a decir que
el 65% de los deportistas de
élite los utilizan unidos a productos que los ocultan en las pertinentes
pruebas de doping.
Se ha evidenciado que enfocar de manera
inteligente los sistemas de entrenamiento presentados en el software
para gimnasios IntelliGym, y en el programa
para entrenadores personales IntelliTrainer, puede producir un
aumento significativo de la testosterona, combinándolo con una excelente
estrategia, entre intensidades de entrenamiento, nutrición y descanso. |
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